BRILLANTE HOMENAJE JAZZÍSTICO DEL TARKOVSKY QUARTET AL CINEASTA RUSO ANDREI TARKOVSKY

El trompetista Theo Croker estrenó más tarde en el Fernán Gómez el temario del disco “Escape velocity”

En la jornada de ayer martes correspondía el primer turno, en Conde Duque, al cuarteto Tarkovsky que dirige el pianista François Couturier, y que presentaba su reciente disco “Dreams”. La formación de Couturier cuenta con tres grandes de la escena jazzística europea: los franceses Jean-Marc Larché y Jean-Louis Matinier, respectivamente en saxo soprano y acordeón, y la alemana Anja Lechner en el violoncello.

Belleza y elegancia musical
Los cuatro músicos ofrecieron un concierto de excepcional belleza y mayestática elegancia. Couturier se reveló muy joven como el notable solista del grupo del contrabajista Jean-Paul Célea, y, más tarde, haciendo giras por el mundo con una de las bandas del guitarrista británico John McLaughlin. Resulta asombroso ahora comprobar la cantidad de belleza que consigue transmitir con su instrumento.

Música de cámara, jazz, ecos de la música de Eleni Karaindrou y referentes de la pianística contemporánea como Keith Jarrett o Brad Mehldau, conforman el magma en que se cocina el rompedor estilo del Tarkovsky Quartet. Conmovedor el cello de Anja Lechner. Un homenaje exquisito, en fin, a la magna obra del cineasta ruso Andrei Tarkovsky, que da nombre al grupo, de quien, en el presente año, se cumplen treinta desde su desaparición.

jazzmadrid-theo-croker-0092El joven pero experimentado Theo Croker
La segunda parte de la velada, en el teatro Fernán Gómez, fue protagonizada por Theo Crocker, joven pero experimentado trompetista y compositor, que lleva camino de convertirse en una estrella del jazz contemporáneo. Crocker mantiene permanentemente el interés en la progresión de los temas de su nuevo disco “Escape velocity”, y, teniendo en cuenta que es un artista que siempre da al público lo mejor de sí mismo, merece renovada atención en todo lo que haga próximamente.

En su grupo los teclados de Michael King eran los que mejor se atornillaban a las composiciones del titular, pero la credibilidad melódica de Anthony Ware en el saxo, y la solvencia en el contrabajo de Eric Wheeler tampoco son asunto que dejar de destacar. No faltaron composiciones como “In orbit” o “No escape from bliss”, cuya sugerente rítmica el público aplaudió con ganas. En las piezas más especulativas, más recogidas, el resultado general fue satisfactorio, ofreciendo desde el arranque un gran punto de despegue a la banda.

Foto © Álvaro López del Cerro / Madrid Destino