Donny McCaslin, brío y calidad

Al frente de su cuarteto, el saxofonista estadounidense repasó anoche en Conde Duque algunas creaciones de David Bowie y presentó el disco “Beyond now”

El concierto con el que el saxofonista Donny McCaslin inauguró anoche la cuarta semana de desarrollo de JAZZMADRID, ha sido uno de los más originales y rotundos de cuantos se han disfrutado en este ciclo hasta el momento.

No es preciso emplear muchas líneas en detallar lo que constituyó una jornada de tan algo gozo musical. Donny McCaslin es un saxofonista de soplo terso y hermoso color, que no pierde fuerza ni rotundidad cuando desciende a registro bajo. Y alcanza con suma facilidad los agudos, todo ello gracias a una técnica extraordinaria que transmite la sensación de haberse construido rápidamente sobre la base de la intuición y de unas condiciones naturales para la música de jazz fuera de toda duda.

El reciente “Beyond now”
Aunque el proyecto con el que se anunciaba su visita llevaba el título de su álbum de 2015 “Fast Future”, el grupo presentó los temas de “Beyond now”, disco de recientísimas publicación. En él, además de los abundantes recursos técnicos del titular, justo es reseñar la labor llevada a cabo en teclados y piano por Jason Lindner, y, en la batería, por Mark Guilliana. Este último hizo evidente un entendimiento con todos que no puede sino sorprender. Poco más de dos años hace que nos le descubrió el pianista Brad Mehldau en el álbum “Taming the dragon” y lo que entonces a muchos nos pareció solo un juego, se muestra ahora sólido y cumpliendo con la titularidad de la sección rítmica en compañía del bajista Jonathan Maron.

Recuerdo de David Bowie
Hay en las composiciones de McCaslin algo que, inevitablemente, remite al trabajo de acompañamiento que el grupo hizo para el disco de David Bowie, “Blackstar”, y muchos preferimos ver la interpretación de “Lazarus” como un más que justo homenaje al cantante desaparecido. Homenaje presente desde la incorporación en la masa instrumental del sintetizador de Jason Lindner, hasta los lances permanentes de Donny McCaslin, un solista realmente convincente.

Y no se nos ocurre la posibilidad de que hubiese alguien en Conde Duque que pudiese poner una sola objeción a la interpretación que se escuchó de títulos como “Shake loose” con el que abrieron, “Beyond now” o “Warszana”, este último firmado por David Bowie y Brian Eno para el álbum “Low” de 1977.

Justamente porque los tres son temas en los que la energía, la vitalidad, el brío y el brillo son elementos que forman parte de su esencia, estos intérpretes se revelaron no ya sumamente adecuados, sino magistrales. La versión de “Fast future”, por añadidura, fue impecable. Los teclados en ella de Jason Lindner sonaron poderosos y muy ricos en registros sonoros y expresivos que no se apreciaban en el disco. Las ovaciones del público se sucedieron de forma repetida en el final del concierto.

En el turno de los bises, concluyeron con un activo “Look back in anger”, de nuevo un tema de David Bowie incluido originariamente en aquel emblemático “Lodger”, de 1979.

Foto © Álvaro López del Cerro / Madrid Destino