El poderoso torrente energético de Hiromi Uheara

ÉXITO ROTUNDO EN CONDE DUQUE DEL TRIO PROJECT DE LA PIANISTA JAPONESA

Volvió la pianista Hiromi Uehara a Madrid y esta vez lo ha hecho con su Trio Project. Una calcinante formación cuyo abrumador éxito artístico, además de agotar el taquillaje, logró que cuantos estuvimos anoche en Conde Duque, viviésemos una fiesta mayor, conscientes también de que con la música de Hiromi se inauguraba de paso un festival que es lo más parecido a una flor que habrá que deshojar poco a poco en los días venideros, hasta el 30 de noviembre.

El piano de Hiromi es parte de la historia última del jazz. Es la misma que inauguraron hace setenta años Ahmad Jamal y Oscar Peterson, y, si se cita a estos dos maestros es, sencillamente, porque ambos fueron instructores de Hiromi durante el periodo en que ésta estuvo matriculada en el Berklee College of Music de Boston.

jazzmadrid16-live-hiromi-alvaro_lopez_del_cerro-madrid_destino-0071En el territorio del jazz-rock

Excepto en la sensible entrega pianística de “Solo”, una sonata de refresco en medio de un vendaval rítmico, anoche en Conde Duque la música del Trio Project recaló en las lindes del jazz-rock. Y todo gracias a las velocísimas y contundentes escalas que Hiromi arrebata al teclado de su piano. Todas fueron muy bien secundadas por los dos instrumentistas que completan este Trio Project. El británico Simon Phillips, que viene de una escuela que ha adornado durante años las invenciones de Jeff Beck, Jack Bruce y de la banda Judas Priest, consigue hacer de la batería un instrumento absoluto y su sonido pellizca tanto a Frank Zappa como a la Return to Forever de Chick Corea.

Sonoridad poderosa

Y lo mismo puede apuntarse del bajista Jimmy Johnson, que cubre la baja de Anthony Jackson, en la actualidad convaleciente por enfermedad. Sonido poderoso, apabullante, próximo -como el del resto de los componentes del trío- al de las bandas de jazz-rock de los años 70, son las características más sobresalientes de este técnico crecido en los grupos de cimbreante acid jazz de James Taylor, y en los del guitarrista Allan Holdsworth.

En el final, cuando casi había concluido el repaso al repertorio del reciente disco “Spark”, se hizo patente el poder de su música. La pianista fue repetidamente vitoreada y el delirio pudo llega en el bis “What will be, will be”, en el que, con el bajo de Jimmy Johnson enredándose con la políglota percusión de Simon Phillips, hasta los más recalcitrantes ortodoxos del jazz cambiaron la extrañeza por el más expresivo entusiasmo. Y es que, cuando la contundencia de esta propuesta se suelta el pulso, la escena -como en aquel libro de Hemingway- se convierte en una fiesta.

Foto: © Álvaro López del Cerro / Madrid Destino