El embrujo magrebí del cuarteto del laudista Dhafer Youssef en JAZZMADRID16

El artista tunecino es famoso por la original síntesis que lleva a cabo entre la tradición musical del norte de África y el jazz

Conde Duque acoge en la tarde del sábado al trío de la pianista Kontxi Lorente

Este sábado, a las 21,30 h., en el teatro Fernán Gómez, se presenta uno de los espectáculos más sugestivos de JAZZMADRID16, enmarcados en esa tendencia, cada vez más en auge, que rastrea nuevas formas, nuevos asentamientos musicales para el jazz. Se trata del concierto que ofrece el cuarteto del laudista tunecino Dhafer Youssef, bien conocido entre nosotros por haber participado en aquel disco “Mujeres de agua”, producido por Javier Limón.

Un testimonio diferente del Magreb
La producción de Dhafer Youssef es un testimonio transversal del Magreb, un puñado de ingredientes musicales crecidos en el crisol norteafricano, y desarrollados después con la ayuda de las formulaciones liberadoras del jazz. Es la obra de un intérprete de laúd que dispone de pensamiento propio y lo muestra a nuestros oídos, tras haber eliminado algunos elementos que podrían limitar su lenguaje.

El descubrimiento del jazz
Youssef, que comenzó a estudiar laúd árabe a los cuatro años de edad, descubrió el jazz mientras recibía educación en una escuela coránica. Fascinado por las inmensas posibilidades de esta música, fijaría más tarde su residencia en Europa con el fin de estudiarla más a fondo. París y Viena se convirtieron así en un refugio natural para el artista, empeñado en hacer cierto que la creación musical de los pensadores sufíes es un vehículo fundamental para trascender y llegar al contacto con el universo, encontrándose, al final con todo ello, con uno mismo.

A cierto sector de los informadores musicales le gusta hablar de worldbeat, de sufibeat también. Y, sin embargo, lo cierto es que Dhafer Youssef solo es un músico actual que, como su paisano Anouar Brahem, el percusionista Arto Tunçboyaciyan o el saxofonista Jan Garbarek, enriquecen con su música autóctona la creación libre.

Ajustada formación de cuarteto
Las formaciones de las que se acompaña son siempre de una extraordinaria calidad, acordes con las exigencias de un músico que hace caligrafía melódica cada vez que pulsa las cuerdas de su laúd. Muy pocos han meditado tanto las composiciones desde tantos ángulos del horizonte sin desdecir su identidad, sin empobrecerse, sin transformarse en lo que no debería ser.

Dhafer Youssef no se somete jamás a la inercia rítmica cuando concibe sus composiciones, y por eso su obra es un árbol de melodías que jamás permanecen quietas. Un río de corrientes expresivas que se entrelazan, que tropiezan y tienen afluentes en cada músico. Los que ahora vienen con él son Aaron Parks en el piano, Ben Williams en el bajo y Justin Faulkner en la batería. Con los tres las intervenciones del titular disponen de un alto contenido energético que permite vislumbrar singularidad en el anuncio de la melodía dicha por el laúd, y altas dosis de inteligencia en el desarrollo conjunto. Es una suerte que en el jazz no todo sea Nueva Orleans, Chicago o Brooklyn.

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Kontxi Lorente en Conde Duque
Poco antes, en las sesiones de Conde Duque, la afición tiene una cita este sábado con Kontxi Lorente, una pianista cuya evolución constante es objeto de atención por parte de muchos y muchas de sus colegas. Más allá de influencias tan previsibles, y lógicas, como las de Bill Evans, Lorente tiene una exclusiva manera de contar su música, con un pianismo misterioso, que en su concierto mostrará en compañía de Alessandro Cesarini en el contrabajo, y Borja Barrueta en la batería