Javier Colina: Triunfo en toda regla

El contrabajista navarro clausuró anoche en Conde Duque un festival por el que ha desfilado lo más selecto del jazz contemporáneo

El ciclo JAZZMADRID llegó anoche a su clausura con un ovacionadísimo concierto en Conde Duque, ofrecido por el contrabajista Javier Colina. Comparecía el músico en compañía de diversos amigos y colaboradores que han acompañado su trabajo en los últimos años. Fue un emocionante cierre para una muestra que, en su tercer año de desarrollo, parece haberse instalado con toda firmeza entre la afición.

Una programación escogida que, en ningún caso, ha renunciado al jazz en aras de otras figuras de mayor reclamo, pero que presenta este género en la diversidad de estilos y aproximaciones hoy en acción. Todas son propuestas que se ha resuelto, jornada a jornada, con conciertos que en su mayoría no han bajado del sobresaliente.

Citas con la historia del jazz
A modo de ejemplo, difícilmente, el aficionado va a olvidar citas con la historia viva como fueron los conciertos de Charles Lloyd y Stanley Clarke. Muchas han sido las fechas a apuntar, y convendría no olvidar tampoco los días que actuaron Christian Scott, Terje Rypdal y Nils Petter Molvaer, este último en compañía de la abrasiva rítmica antillana de Sly Dunbar y Robbie Shakespeare.

A los aficionados más veteranos esta III muestra les ha podido recordar los mejores festivales producidos en Madrid en los años 80 y 90. Y no ha andado errada la apreciación, porque así se ha vivido efectivamente; como el festival de jazz de la capital. Y, tal vez, para más de un concierto haya que pensar en ediciones venideras en auditorios de mayor aforo, como el Circo Price, pues tanto Madeleine Peyroux como Gregory Porter podrían habrían llenado con seguridad su aforo.

Diferentes formatos instrumentales
Para la clausura, una magnífica opción. Se ha podido seguir la carrera de Javier Colina, contrabajista, en muy diversos proyectos y contextos. No obstante, este es, probablemente, el concierto más redondo que le hayamos escuchado jamás. Durante más de noventa minutos fueron sucediéndose en la escena diferentes formatos instrumentales, que, comenzando con el trío completado por Bandolero en percusiones, y Josemi Carmona en la guitarra, repasaron recientes hallazgos flamencos incluidos en el álbum “De cerca”.

jazzmadrid16-javier-colina-0038Aumentó después la oferta a quinteto y allí despacharon saber afrocubano Ariel Brínguez en el saxo tenor; Pablo Gutiérrez en el piano; Moisés Porro en percusiones, y Daniel García en la batería. Un asunto que sonó a gloria cuando, entre todos, repasaron “Epistrophy”, de Monk, y esa hermosa canción de cuna de Ernesto Wood Grenet, que, con el título “Belén”, no es difícil confundir con “Drume, drume negrita”, otro estándar del mismo autor.

Y entonces apareció Jerry
La traca final llegó con la salida a escena de Jerry González. Este veterano trompetista calentó dedos en “Eighty one”, y se hizo libre visitando con el grupo “Verdad amarga” y “Soy califa”, de Dexter Gordon. Los años han transcurrido desde que se instaló en España, pero Jerry González sigue arrancándole a la audiencia ensordecedores aplausos en cada una de sus intervenciones. Concluyeron con “The wedding”, de Abdullah Ibrahim, una excelente opción para dejar un magnífico sonido de oídos. Fue un final de fiesta de campanillas.

Foto: © Álvaro López del Cerro / Madrid Destino