Los caminos de Paco de Lucía

Éxito del cuarteto del guitarrista Niño Josele, anoche, en el Teatro Fernán Gómez

Desde su desaparición, Paco de Lucía revive a través de una infinidad de proyectos y formaciones dirigidas por guitarristas, y ésta que ahora comanda Juan José Heredia “Niño Josele” cuenta con el aval de la originalidad. Siguiendo, en efecto, aquel camino marcado por el maestro, el músico emprende el suyo propio al frente de un cuarteto en el que corresponde la voz frontal del piano a su hijo José, cabe decir que impecable en sus intervenciones en toda la noche.

Una propuesta más que atractiva
El triplete rítmico que completan José Julián Heredia en el bajo, y Jonatan Cortés en batería y percusiones, contribuyó decisivamente al poderoso atractivo de la propuesta, con el soberbio guitarrista Niño Josele dialogando con vistoso virtuosismo con todos. Este hombre se acerca a su instrumento como si se tratase de una herramienta abierta con multitud de posibilidades técnicas todavía por codificar.

Con todo ello, tal como demostró en su primer y dilatado tema, “Camino de Lucía”, interpretado por él solo, lleva a estrambote las cabriolas técnicas impartidas como canónicas en los conservatorios. Por lo demás, su ataque general es el propio de un guitarrista flamenco, y lo uno sobre lo otro, acaba por cuajar un músico con un lenguaje propio, nuevo, coherente y también arriesgado.

El arrebatador mundo sonoro del jazz
Nada que no supiéramos hace tiempo. Niño Josele, de hecho, es otro de los intérpretes que bien pueden presumir de seguir convirtiendo el jazz contemporáneo en un mundo arrebatador. Como en la década de los años 20 del siglo pasado, el jazz lo acapara todo. Recientemente, el laudista tunecino Dhafer Youssef teñía de libertad en este festival sus elaboraciones sufíes, y, anoche, en la misma escena de Fernán Gómez, fue este cuarteto el que mostró los colores del jazz en sus maquinaciones flamencas; esa asombrosa música que crece entre nosotros y conmociona a los artistas más adiestrados.

Jazzistas como sujetos de la creación artística, pero también intérpretes aventajados de nuestro flamenco como inspiración, materia, forma… Vasos comunicantes entre diferentes estéticas con el fin de establecer puentes entre artistas de todas las épocas y lugares. Una vuelta al mundo de la creación musical contemporánea en ochenta universos posibles de lenguajes musicales que, a menudo, se ignoran, rozan, colisionan.

Reclamado en festivales de jazz
El asunto parece chocante, pero es bueno recordar que, desde que recreó el mundo sonoro de Bill Evans en el álbum “Paz”, Niño Josele es, a menudo, reclamado por los festivales de jazz de muy diferentes lugares del mundo. Y el músico almeriense, mimado por la crítica especializada, no deja de rastrear por ello nuevos enfoques para su obra. En el puente que ahora ha vuelto a tender entre el flamenco y la música libre, los elegidos han sido los componentes de su nuevo cuarteto, todos absolutamente cabales interpretando títulos como “Touchtone procession ceremony” y “Yellow nimbus”, ambos de Chick Corea; “Zyriab”, de Paco de Lucía, o “My foolish heart”, de Victor Young.

De las posibles secuelas de aquellos modos e intenciones que caracterizaron el quehacer de Paco de Lucía en los últimos años de su vida, puede contarse ésta de este cuarteto entre las más acertadas, más acordes a su espíritu. Y todo sonó sin quiebra, cincelando las dificultades sin caer jamás en lo circense, con garbo, con fuerza, con mucha emoción.