Robin McKelle (Pic. by Laurent Koffei)

Robin McKelle estrena sus canciones en el Fernán Gómez

Es la primera vez que la cantante estadounidense actúa en Madrid

El próximo domingo la cantante Robin McKelle se estrena ante el público de Madrid, donde no ha actuado nunca. Hace años que McKelle administra sus repertorios con sabia mano izquierda, teniendo en cuenta que se trata de una artista instalada en el cambio permanente.

Su registro vocal de contralto hace que, unas veces, sea comparada con Aretha Franklin, y, otras, con Ella Fitzgerald. Y en el camino quedan igualmente referencias a Tina turner y a Janis Joplin. “The Looking glass”, el reciente disco que ahora presenta en JAZZMADRID, deja las cosas en su justo lugar, localizando atmósferas e intenciones más íntimas para sus canciones.

Arranque junto a Bobby McFerrin
Atrás quedan aquellos primeros pasos profesionales dados, compartiendo cartel en ocasiones con vocalistas del fuste de Michael McDonald o Bobby McFerrin. Robin, que ya entonces era una ejecutora magistral de las ideas musicales que concebía, imprimía un tratamiento soul a sus canciones, y todavía pueden consultarse en las hemerotecas sus declaraciones acerca de las influencias recibidas.

Además de las mencionadas de Aretha Franklin y Ella Fitzgerald, la cantante aludía en ellas a Ray Charles y a Nina Simone, dos auténticos iconos del soul, del rhytym & blues, y, aun, de cualquiera de las muchísimas variantes que ha producido la gran música negra de los sesenta años últimos.

Soul con The Flytones
La etapa posterior de Robin McKelle con The Flytones tampoco fue diferente, por cuanto el soul siguió revistiendo cada una de las composiciones publicadas en los dos discos que grabó con esta banda, alguna de estas canciones, incluso, con buena entrada en listas de popularidad en Estados Unidos.

El arrope instrumental de su espectáculo se lo brindan ahora cuatro músicos que, repartidos en teclados, guitarra, bajo y batería, suministran una intención diferente a las nuevas creaciones, si bien el aliento y el punto de partida de todas sigue siendo el mismo: soul sureño y rhythm & blues, con un sabio toque de distinción final en el que, a menudo, se apela a los innúmeros y fascinantes recursos del jazz.