Robin McKelle (Pic. by Laurent Koffei)

Robin McKelle: Honestidad y acierto

Al frente de su quinteto, la cantante estadounidense hizo presentación de su álbum “The looking glass” en el teatro Fernán Gómez

El ciclo JAZZMADRID16, que encara ya su recta final, albergó anoche en el teatro Fernán Gómez un interesante concierto de la cantante estadounidense Robin McKelle. Fue un repaso a las canciones de “Looking glass”, todas ellas fraguadas en los vaporosos murmullos de estilos como el soul y el rhythm & blues, en cuyas formas Robin McKelle se curtió y se hizo artista en los primeros años del milenio.

Fue una presentación repleta de sorpresas, acorde con todas las que JAZZMADRID, en este su tercer año de vida, quiere seguir regalándole a la afición. Una programación escogida, que no renuncia al jazz en aras de otras figuras de mayor reclamo, pero que presenta este género musical en la diversidad de estilos y aproximaciones hoy en acción, se ha resuelto, jornada a jornada, con conciertos que, en su gran mayoría, no han bajado del sobresaliente.

Citas con la historia
Difícilmente el asistente olvidará citas con la historia viva como han sido las de las comparecencias de Charles Lloyd o Dave Holland al frente de Aziza, y también la de la nueva banda del veterano Stan Clarke. Muchas han sido las fechas a apuntar, y muchas, como la de Madeleine Peyroux o Gregory Porter, son también las que quedan. Y, como decíamos, intentando mostrar todas las formulaciones posibles, todos los estilos que dan forma al jazz contemporáneo y a todas sus músicas afines. Por ejemplo, el concierto que anoche ofreció Robin McKelle.

Se ha podido seguir la carrera de esta cantante de Rochester, desde su adscripción a bandas como la Boston Pops Orchestra o los grupos de George Duke y Herbie Hancock. Se produjo, después, el salto a la titularidad de los proyectos propios con dos discos grabados para la fonográfica Sidecho, ambos en formato de big band y titulados “Introducing Robin McKelle” y “Modern antigue”, respectivamente de 2006 y 2008. Finalmente, éste puede que haya sido el concierto más redondo que le hayamos escuchado nunca. Y el más arrimado al soul también.

Un estilo personal
Durante años, Robin ha buscado su propio camino, pero siempre puede entrar con absoluta propiedad en los universos de Nancy Wilson o Nina Simone. Y tanto puede, por ello, recalar en algún tema próximo a los modales de aquellas, como hacer volar a los cuatro músicos que le acompañan con una sección rítmica que comandan el tecladista Jake Sherman y el guitarrista Eli Menezes.

Anoche no hubo reconstrucción arqueológica en nada de lo que hizo, sino brillante soul y swing de hoy mismo. Con un índice de aciertos inédito en colegas de generación, Robin McKelle merece ser conocida por la honestidad y el acierto de sus trabajos.